Nueva edición de la muestra-certamen “Sin re-cortes en corto” organizada por el CEP Gran Canaria Noroeste

El IES Agaete Pepe Dámaso y el Centro del Profesorado Gran Canaria Noroeste organizan una nueva edición, la número siete, de la Muestra-Certamen de cine educativo “Sin re-cortes en corto” que 2019 estará dedicado al Patrimonio Cultural Inmaterial

Este evento, que se ha convertido en un referente en cine educativo en Gran Canaria pero que está abierto a todos los centros educativos públicos y centros ocupacionales de la Comunidad Autónoma está auspiciado por el Servicio de Innovación Educativa de la Consejería de Educación y Universidades del Gobierno de Canarias, a través del Centro del Profesorado Gran Canaria Noroeste (CEP), con la colaboración de la Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (FEDAC), el Cabildo de Gran Canaria, la Mancomunidad de Ayuntamientos del Norte de Gran Canaria y los ayuntamientos de Agaete y Moya.

En su séptima edición, el certamen, que comenzó a desarrollarse en el IES Agaete Pepe Dámaso, tendrá como temática el Patrimonio Cultural Inmaterial. La inscripción al mismo, que tiene carácter gratuito, se encuentra abierta desde el 8 de febrero y hasta el 22 de abril y se realizará de forma temática a través de la web habilitada al efecto, tanto para la fase de formación, que es opcional, como la de participación. 

La muestra-certamen estará compuesta por cuatro secciones:

  • Corto documental; con una duración de entre 5 y 15 minutos
  • Cortometraje; de entre 3 y 12 minutos
  • Booktrailer; entre 1,60 y 6 minutos
  • Microcorto; de duración no inferior a 1 minuto y 30 segundos y no superior a 2 minutos. 

Cada centro educativo podrá presentar a las diferentes secciones cuanto material audiovisual consideren, con el único requisito de haber sido producido durante el presente curso escolar (2018-2019) y no tener en su contenido imágenes “que sean violentas, denigrantes, vejatorias o insultantes, o que por cualquier motivo no inherente a la narración, puedan herir la sensibilidad del espectador” como se indica desde la organización. 

En cuanto a la temática, el contenido deberá guardar relación con el Patrimonio Cultural Inmaterial, referente o no Canarias, entendido como “prácticas, expresiones, saberes o técnicas transmitidos de generación en generación”.

PROYECCIÓN DE LAS OBRAS PRESENTADAS Y ENTREGA DE PREMIOS

La proyección de las obras presentadas a esta edición tendrá lugar en la semana del 20 al 24 de mayo en el Centro Cultural de la Villa de Moya (C/. El charco, 2) en horario de 10:00 a 13:00 horas con entrada gratuita. 

El Huerto de Las Flores, en Agaete, acogerá una edición más el acto de entrega de premios que se celebrará el viernes 24 de mayo a las 20:30 horas. 

En lo que a los premios se refiere las secciones cortometraje y corto documental están dotadas de primer y segundo premio, con 400 y 300€, respectivamente y para material escolar así como un diploma acreditativo. 

Por su parte, las secciones microcorto y BookTrailer dispondrán de premio único con 300€ para material audiovisual y un diploma acreditativo. 

En las cuatro secciones se contará, igualmente con un premio a mejor cartel, con una dotación económica de 150€ y diploma acreditativo. 

Por otra parte se recoge el reconocimiento por la igualdad, dotado con un premio de 400€ en material audiovisual y otorgado por la Consejería de Igualdad y Participación Ciudadana del Cabildo de Gran Canaria y que será entregado a la obra que sepa plasmar de la forma más adecuada el igualitario trato interpersonal.

Toda la información detallada al respecto puede consultarse en la página web del CEP Gran Canaria Noroeste.

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ISBN: ¿Qué es?¿Cómo y donde se pide?

Un elemento básico y característico de los libros es el ISBN, ese conjunto numérico que podemos encontrar al comienzo de cada obra. Pero, ¿Para que sirve?

Este código, siglas en inglés de Internacional Standard Book Number es una numeración que identifica a una obra y edición determinada y lo diferencia de los demás. Su DNI, si hacemos una simple analogía.  Su objetivo es “dotar a cada libro de un código numérico que lo identifique, y que permita coordinar y normalizar la identificación de cualquier libro para localizarlo y facilitar su circulación en el mercado” *

En el año 1972, en España el Real Decreto 2984/1972 establece como preceptivo que los folletos y libros editados en el país dispongan de este registro. Con posterioridad, en  2008, el  Real Decreto 2063/2008, que desarrolla la Ley 10/2007 de 22 de junio, de la lectura, el libro y las Bibliotecas en lo relativo al ISBN deroga la obligatoriedad de inscripción, al reconocer en su disposición derogatoria única que “los artículos 1, 2, 3, 4.1, 5, 8, del Decreto 2984/1972, de 2 de noviembre, por el que se establece la obligación de consignar en toda clase de libros y folletos el número ISBN, en aquellos aspectos relativos al ISBN.” El ISBN en la actualidad es tramitado por la Agencia Española del ISBN, que está gestionada por Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) tras alcanzar, en el año 2015, un acuerdo con la Agencia Internacional del ISBN

Pero no siempre fue así, desde 1972, la competencia en esta materia recaía en el Gobierno de España, a través del ministerio competente. Ya en 2010, la gestión pasa a manos de la FGEE, pero manteniendo el Ministerio de Cultura.

¿Supone el ISBN una protección de los derechos de autor?

No, el Internacional Standard Book Number únicamente tiene la finalidad de identificar y diferenciar una obra determinada frente al resto. Para disponer de derechos de propiedad intelectual tendrá que registrarse la obra en el Registro de la Propiedad Intelectual (del que hablaremos próximamente).

¿Qué se necesita para solicitar el ISBN?

Únicamente cumplimentar el formulario que puedes encontrar en la página web de la Agencia ISBN, adjuntando la documentación que aparece en la propia web – que puede resumirse en DNI o NIF, si se trata de una persona física o jurídica – y pagar la tasa correspondiente (actualmente de 45€). Una vez hayamos realizado esta gestión se nos dará acceso a la plataforma de ISBN, donde completaremos los datos de nuestra obra, y, si todo es correcto, se nos facilitará un documento a modo de justificante de registro.

La publicación igualmente, pasará a formar parte de la base de datos de libros editados en España, que maneja el Ministerio de Cultura, y al que puede accederse aquí.

Para terminar, a modo de curiosidad, tenemos que decir que, el 1 de enero de 2007, el número de dígitos del código cambio de las diez a las trece cifras. Este cambio venía motivado por la necesidad de aumentar la capacidad de dar más códigos (no había numeración para tantos libros) así como homogeneizar el ISBN con el código EAN-13 (o European Article Number), empleado en otros sectores.

Este número de trece cifras, que se divide en cinco partes. La primera se corresponde con el prefijo, en la actualidad son tres dígitos que pueden variar entre el 978 y el 979, que se empleará cuando se acaben las combinaciones posibles con la otra numeración. 

En segundo lugar nos encontramos la identificación del país, zona geográfica o grupo de registro. Pueden ser entre uno y cinco dígitos. En tercer lugar, la identificación del titular del registro, que puede ser un sello o una editorial y puede componerse de hasta siete dígitos. 

En cuarto lugar, la identificación de la publicación concreta de que se trate, con una edición y un formato ya determinados. Este elemento puede tener hasta seis dígitos. Finalmente, existe un dígito de control, este es el que da validez al resto de la cadena numérica. 

Ejemplo de ISBN. Internacional ISBN Agency**


*Según se contempla en el artículo 1.2 del Real Decreto 2063/2008, de 12 de diciembre, por el que se desarrolla la Ley 10/2007, de 22 de junio, de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas en lo relativo al ISBN.

** Según aparece en https://www.isbn-nternational.org/es/content/%C2%BFqu%C3%A9-es-un-isbn

Juan de la Cierva, (Serafin) Álvarez Quintero: dominio público; obras que se incorporan en 2019

Cada año escuchamos eso de que tal o cual obra más o menos conocida ha pasado a dominio público. ¿Qué significa y que implica? 

Muy resumidamente, el que una obra sea de dominio público implica que ya no está protegida por derechos de autor. Éstos, protegen la creación intelectual durante un determinado número de años, siendo posteriormente accesible al público y pudiendo ser explotado por otra persona distinta de su autor. En España, la Ley de Propiedad Intelectual, en consonancia con la legislación europea, recoge en su artículo 26 que la protección de los derechos de propiedad intelectual estará vigente durante toda la vida del autor y hasta 70 años tras su fallecimiento o post mortem auctoris, según un término latino empleado en el ámbito jurídico. Esto con la salvedad de los autores fallecidos con anterioridad al 7 de diciembre de 1987, sobre los cuales el periodo tras su muerte se extenderá hasta los 80 años

Esto implica que, trascurrido el plazo de protección, cualquier persona podría reeditar y utilizar una obra libremente, es decir, explotarla, siempre respetando su contenido.

A modo de curiosidad, podemos reseñar que han surgido numerosas cuestiones (a la vez que soluciones) sobre esta cuestión en el ámbito jurídico, como por ejemplo que sucede con obras de autores desconocidos, en cuyo caso, como resulta evidente, no puede determinarse la fecha de su muerte o que sucede si se hace uso en España de una obra extranjera entendiendo que es de dominio público al haber transcurrido 80 años tras el fallecimiento de su autor – siguiendo la LPI española – (por ejemplo, el uso de una obra de un autor estadounidense)

 En el primero de los casos, se viene entendiendo que el plazo en el cual la obra pasará a dominio público será de 70 años tras su divulgación lícita, como recoge el artículo 27 de la LPI. En el segundo, habrá de estarse a lo que establezca la legislación supranacional, concretamente el Convenio de Berna para la protección de las obras literarias y artísticas. 

El texto resuelve la controversia en su artículo 7.8, en el cual determina que “el plazo de protección será el establecido por la ley del país en el que la protección se reclame; sin embargo, a menos que la legislación de este país no disponga otra cosa, la duración no excederá del plazo fijado en el país de origen de la obra.” 

Es decir, en nuestro caso, si la protección de los derechos de propiedad intelectual se reclama en España, se aplicará lo que establezca la legislación española, no pudiendo durar la protección más que lo que establezca la legislación del país de donde sea originaria la obra. Esto es, la protección en España de una obra americana no podrá ser por un plazo mayor que el que establezca la ley americana aplicable. Si en Estados Unidos la protección de estos derechos inmateriales es de 50 años, en España no podría ser de 60.

Mención aparte merece la circunstancia de las nuevas ediciones sobre obras de dominio público, algo que precisamente promueve la finalización de la protección de los derechos de autor. Con un ejemplo lo veremos muy claro. Imaginemos que un lector del blog reedita Las ficciones en la política, de Juan de la Cierva, con unas determinadas características tipográficas y de maquetación. En ese caso, sobre esa concreta edición, el lector del blog dispondrá de los derechos de reproducción, distribución y comunicación pública durante los siguientes 25 años, que se computarán desde el 1 de enero del año siguiente al de la publicación; si la publicación se hace en febrero de 2019, el periodo comenzaría a contabilizarse a partir del 1 de enero de 2020. No dispondría de los derechos sobre el propio contenido de la obra, que es de carácter público, sino de un concreto formato o edición, pudiendo ser posible que otro lector reeditase la misma obra con otras características en cuanto a formato. 

Una parecida circunstancia se da en el hecho de las traducciones. En estas, consideradas obras derivadas según el artículo 11 de la LPI, se da una protección de la propiedad intelectual de la misma, en tanto que se considera como independiente de la obra original. Esto quiere decir que una obra determinada en su versión original puede pasar a dominio público, mientras que su traducción a un idioma determinado puede estar aún protegida. 

Por último, vayamos a otro supuesto. En el título de esta entrada se especifica que pasan a formar parte de las obras de dominio público las de Serafín Álvarez Quintero, es decir, las rubricadas de forma individual, y no las elaboradas de forma conjunta con su hermano Joaquín (sobre los Hermanos Álvarez Quintero, enlace a su página de Wikipedia). ¿Por qué? Por una sencilla razón. El artículo 28 de la LPI recoge el régimen aplicable a las obras en colaboración y colectivas, y en su apartado primero estipula que “Los derechos de explotación de las obras en colaboración […] durarán toda la vida de los coautores y setenta años desde la muerte o declaración de fallecimiento del último coautor superviviente.” 

De esta forma, las obras conjuntas de ambos hermanos serían de dominio público a partir de que se cumplan los setenta años tras el fallecimiento del último coautor. En este caso, Joaquín fallece en 1944, por lo que desde el 1 de enero de 2015 las obras de ambos serían públicas, mientras que las suyas propias lo serían a partir del 1 de enero de 2025 ( fallecimiento en 1944+80 años= 2024 + 1 de enero del año siguiente = 1 enero de 2025)

Entrando ahora si en materia – ámbito jurídico (muy interesante) al margen – la pregunta es casi obligada. ¿Qué obras de qué autores son desde 2019 de dominio público? La respuesta es sencilla, la todos aquellos que falleciesen en 1938. En realidad serían 81 años, pero tiene explicación. Para hacer más sencilla y unificada la labor se ha establecido que se tendrá en cuenta el 1 de enero del año siguiente al de cumplimiento de las ocho décadas desde el fallecimiento, teniendo así en consideración los autores cuyo óbito se haya producido en los doce meses del año.

Buscar la fecha de la muerte de autor por autor es algo casi impensable, para evitarnos tal ardua tarea, en la página web de la Biblioteca Nacional podemos encontrar una herramienta muy útil, en la que se nos muestra un archivo Excel con los autores fallecidos entre 1900 y 1937, cuyas obras son ya de dominio público y aquellas obras que pasarán  a serlo desde este año – las de un total de 175 autores – y de las cuales dispone la institución. 

De entre esos autores algunos canarios, como el poeta Montiano Placeres, el pintor Néstor Martín – Fernández de la Torre – autor de, entre otras muchas obras, la cubierta de El Lino de los sueños, de Alonso Quesada, al igual que el retrato del propio autor, en la undécima página de la obra – o el palmero Francisco Javier Centurión.

Además de las obras publicadas por la Biblioteca Nacional, a través de la Biblioteca Digital Hispánica (BDH), existen diferentes páginas web en las que se encuentran digitalizadas multitud de obras públicas, pudiendo descargarlas en pdf, texto plano html e incluso algunos casos en formato ePub para ser leídas en nuestros libros electrónicos. Alguna de estas webs son DominioPublico.es , Open Library (en inglés),o el Proyecto Gutenberg (en diferentes idiomas, incluido el español).