Gálibo en Bravo Murillo

Enésimo suceso de similares características. Camiones, guaguas y otros transportes de más de tres metros han sido víctimas de él. Se trata del puente que da acceso desde la Avenida Marítima hasta la calle Bravo Murillo, en Las Palmas de Gran Canaria. Un actual sinsentido (imagino que en algún momento lo tendría, aunque no me extraña que tampoco lo tuviese), dos carriles que terminan en el mismo lugar, pero uno con mayor elevación que el otro, haciendo que la distancia entre el asfalto y el túnel sea distinta según el carril que se elija. 

Pero, ¿Cómo es posible que ocurran tantos accidentes en la misma zona? Veámoslo.

Vamos con nuestro camión o guagua, de más de 3 metros de altura y queremos acceder al centro de la ciudad, así que cogemos el desvío a Bravo Murillo, en el cual no se nos indica el gálibo para poder usar uno de sus carriles.

Haciendo zoom con Google Street View vemos ésta señal, pasto de la herrumbre producida por la brisa marina. El borde rojo de la señal que nos indica el gálibo, directamente se ha palidecido.
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Tenemos que acercarnos mucho más para ver claramente el gálibo, tan cerca que se nos acaba la línea continua. Tomando la opción prudente, tendremos que pararnos y esperar a que no venga ningún vehículo por el carril de la izquierda y pasarnos a él. De lógica es que obstaculizar un carril es una acción muy peligrosa, máxime si tenemos en cuenta que los vehículos que se desvían circulaban por la Avenida Marítima a 80 km/h.c3

Supongamos que venimos despistados y no hemos visto la señal anterior, entonces, y justo antes de entrar al túnel nos encontramos con ésta otra. Es entonces cuando optamos por la prudencia y decidimos no atravesar el puente. ¿Qué hacemos entonces?¿Nos quedamos parados?¿Damos marcha atrás para tomar el otro carril? Las dos acciones igual de peligrosas.

Como habrán visto, existe una señal luminosa de exceso de gálibo, además de ello, hay otra situada junto a la señal inferior que indica el gálibo, la cuestión es, ¿Si funcionan las señales luminosas como es que han sucedido tantos siniestros?. Lo cual me lleva a pensar que no están en funcionamiento, nada raro en la “capital city”.

Éstos sucesos se resolverían de una forma bien sencilla, colocando una indicación del gálibo en el cartel de la Avda Marítima que indica el desvío, y poniendo unas señales luminosas eficaces en caso de exceso. Que funcionen, al menos.  
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Nunca dejes de soñar

Metafóricamente, creo que existen tres tipos de personas; las que quitan las calles cada madrugada, las que las disfrutan cada día y las que las ponen cada mañana, yo pertenezco a éste último grupo. 

Mis días laborales – en éste caso, académicos – empiezan cada mañana a las 04:00 horas, en éste punto no sé si decir que es mañana o madrugada, lo cierto es que es bien temprano. La distancia entre donde resido y mi facultad y la disposición actual del transporte público hacen que pasen nada menos que 3 horas desde que dejo atrás las sábanas hasta que pongo un pie en la universidad, y una más hasta que empiezan las clases.

Algún lector habrá proferido una exclamación al comenzar a leer el párrafo anterior, pero lo cierto es que no le falta razón a nuestro prolijo refranero cuando dice eso de a quién madruga, Dios le ayuda. Al menos, si no ayuda si que te permite conocer a personas que, quizá, no tendrías oportunidad de hacerlo durante las ajetreadas horas del resto día, siempre que no se mezclen los que quitan las calles con quienes las ponemos.

Coger tres guaguas para llegar de un punto al otro – con sus pasajeros, y sus tres chóferes – a priori podría parecer engorroso, pero creánme que no lo es, al menos no si sabemos aprovecharlo. Insisto, siempre que no se mezclen dos de los tipos de personas citados al inicio. 

No hago hincapié en ello por casualidad, sino por una circunstancia que, si bien no viví directamente, si que lo hice de forma indirecta. En uno de mis trasbordos, a eso de las 6:45 de hoy viernes (llevaba desde las 05:30 en ruta) llegué a un intercambiador de Las Palmas de Gran Canaria, en momentos previos a mi llegada, dos individuos – que me van a permitir no calificar – en estado de embriaguez y quién sabe si de algo más, la habían emprendido a insultos con los viajeros que se encontraban en el lugar – trabajadores su gran mayoría, ya que a esas horas, a excepción algún viajero del aeropuerto, nadie en su sano juicio y sin una causa justificada andaría por esos lares. – y también con el personal de seguridad. No presencio directamente los hechos ya que a mi llegada ya se habían personado efectivos del Cuerpo Nacional de Policía que se encontraban identificándolos. 

Sé que es una promesa reiterada en mis comentarios el analizar por separado circunstancias que trato en el blog y que, por no hacer desagradable la lectura, dejo para posteriores entradas. Bien sea por falta de tiempo, bien por falta de motivación – porque, aunque no lo crean, no puedo escribir en cualquier momento y lugar -. Lo cierto es que una vez más vuelvo a emplazarles a un futuro relato acerca de la juventud canaria. 

Si lo analizamos detenidamente, todo tiene su lado bueno y lado no tan bueno, no hay mal que por bien no venga, dice nuestro refranero, por continuar refiriéndolo. Y éste día lo tuvo, y casi de manera simultánea. Al coger mi última guagua, en el tramo final del recorrido me quedo como único pasajero, momento que aprovecha el chófer, un joven de treinta y tantos, para preguntarme que estudiaba, tras una breve conversación llego a mi parada. Él se despide felicitándome las fiestas por si no nos volvemos a ver, me dice, a la vez que me desea suerte en mis estudios y me da una clave, nunca dejes de soñar. 

Y aquí éste el núcleo de éste comentario. Nunca dejen de soñar. Las líneas anteriores podrían ser perfectamente un texto de tantos de esos que llaman motivadores, pero no, es muy real. Llego a ésta línea a las 20:49 de éste viernes 11 de Diciembre de 2015, llevo ya 17 horas de actividad, sin un descanso, sin una siesta. Ustedes se preguntarán que relación tiene ésto con dejar o no de soñar, pues bien, se los diré enseguida: todo ésto es por un sueño. Dan igual los momentos desagradables, da igual pasar frío durante las mañanas, tampoco importa lo que puedan suponer casi dos horas de guagua para ir a clase y volver a casa, mucho menos las trabas y zancadillas que te ponen en camino, porque, aunque no lo crean hay quienes defienden su posición a capa y espada, intentando impedirnos a los demás llegar a su lugar, e incluso superarlo. Da igual porque todo ello lo hago por un sueño. Mi sueño: la abogacía, el de ustedes no lo sé, pero ustedes si, y sino intenten descubrirlo, les aseguro que merecerá la pena. Me resisto, a éstas alturas de redacción a escribir una frase de esas que todos hemos escuchado, pero no puedo evitarlo. “Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo”. 

Para ustedes únicamente he cambiado de párrafo, pero para mi han pasado ya 9 minutos, son las 20:58, y va siendo momento de concluir. Ahora por fin, si podré descansar, cediendo el testigo a aquellos que quieran quitar las calles esta noche, y ponerlas mañana, en ambos casos les aseguro que, al menos hasta el próximo lunes, no seré yo.

Toda mi gratitud hacia el conductor de GLOBAL cuyas palabras dieron pie a ésta reflexión, GRACIAS.

Global dispone servicios especiales para el UD Las Palmas – Osasuna

La empresa de transporte interurbano GLOBAL ha dispuesto servicios especiales para que los aficionados de la Unión Deportiva Las Palmas puedan acudir hasta el Estadio de Gran Canaria el próximo domingo para presenciar el encuentro que enfrentará a los amarillos con el Osasuna sin necesidad de usar sus vehículos.

De esta forma, se contará con tres líneas, las cuales irán señaladas como F1, F2 y F3 que partiran desde los diferentes puntos a las 16:00h y regresarán a las 20:15, realizando los siguientes itinerarios:

Fútbol 1: Doctoral, Vecindario, Cruce de Arinaga, Carrizal, Aeropuerto, Cruce de Gando, Las Huesas, Cruce de Melenara, Las Remudas, Cruce de Jinámar, Hospital Insular, Estadio de Gran Canaria
Fútbol 2: Gáldar, Guía, La Atalaya, Albercón de la Virgen, Cruce de San Felipe, San Andrés, Quintanilla, Tinoca, Cruce Costa 
Ayala, Estadio de Gran Canaria
Fútbol 3: San Mateo, El Madroñal, Santa Brígida, El Monte, Tafira Alta, Casa del Gallo, Tafira Baja, Estadio de Gran Canaria
Guagua de Global en la Estación de San Telmo
Guagua de Global en la Estación de San Telmo