Opinión

La anónima labor de crear inspiración

Hay autores afamados, exitosos, que amasan su fortuna y la hacen cada día mayor. Piensan que pertenecen a una élite, un selecto club de intelectuales con buenas casas, buenos coches, formación…pero se equivocan.

El tiempo nos ha descubierto a personas simples, sencillas, que tan sólo tienen ese “don”. Esa capacidad de comunicar a través de la palabra, y, principalmente, de encontrar las palabras adecuadas. Algo que a lo que puede contribuir la formación, pero no crearlo. O se tiene o no se tiene. Y créanme, que ésto último a disgusto de muchos. 

No pocas veces hemos visto en la televisión o las redes sociales casos de esos que nos hacen sacar una sonrisa. Una persona pobre, sin hogar, que se cruza con alguna buena alma que le ayuda a descubrir una cualidad que hasta entonces permanecía guardada para sí

No había tenido ocasión – y ésta les aseguro que voy a recordarla algún tiempo – de cruzarme con ese tipo de personas; las del don. Pero ayer fue así.

Estaba desayunando en la cafetería de una gasolinera (me van a permitir omitir cualquier detalle de localización al respecto). Cuando al otro lado del cristal me fijé en él. Un señor entrado en años (y en canas), con barba, gafas de sol y una piel morena que empezaba a notar el paso de los años cual melocotón que empieza a mostrar que es apremiante su consumo. Zapatos negros, sucios, con velcro que ni tan siquiera estaba correctamente ajustado.

Sentado en una pequeña acera, oculto tras una moto y un cartel promocional de la estación de servicio guardaba a su lado una carpeta azul y una libreta verde. Escribía, con una letra digna de los más cultos de antaño en una segunda libreta. ‘Para Cuba’ era aquello que con tanto sosiego escribía. Dos versos, alzaba la vista, como si en aquél rincón encontrase la más honda de las inspiraciones, y continuaba escribiendo. 

Posiblemente esos versos no saldrán nunca del cuaderno. Posiblemente se trate de otro autor anónimo que nos dejará pasando inadvertido cuando se trata de un urdidor de historias, igual mucho mejor que algunos que se jactan de serlo y no ansían más que reconocimiento. En algunas ocasiones, y a la vista del nivel de pobreza, espiritual, de parte de la sociedad, casi que preferiría ser anónimo, pienso mientras me alejo de la cafetería, pensando porque no invité a un café a ese anónimo, y es que al fin y al cabo, no todos los días se tiene la oportunidad de tener en tu mesa a un genio. 

Hecho totalmente verídico acaecido en una gasolinera de Gran Canaria. Mi agradecimiento a esa persona anónima cuya inspiración me inspiró a construir éstas líneas. 

Discriminación y moral mínima

Volvió a suceder. Una vez más, desgraciadamente, tenemos que hablar de hechos despreciables sufridos por la sencilla pero a la vez peligrosa razón de ser de un colectivo. Hablo del atentado acaecido en Orlando, en Estados Unidos que sesgó 50 vidas y que iba dirigido a la población homosexual en general y a la ciudad en particular. 

En pleno siglo XXI, en países democráticos es no sólo posible sino que también, y para enriquecernos todos, recomendable, que convivamos con personas con diferentes ideas. Nada más agradable que una confrontación en foma de coloquio o debate sobre dos posturas contrapuestas, no obstante, ésto no tiene cabida en ninguna sociedad, y menos aún en una como la nuestra. 

No tiene cabida que se cernene la vida de otra persona simplemente porque no es como deseamos, por sencillo que parezca, algunos sujetos no lo tienen en absoluto claro.  Y no hablo únicamente del ámbito de la orientación sexual, y tampoco de Estados Unidos, hablo de cualquier tipo de violencia que vivimos en nuestras calles cada día. Por política, por religión, por raza…cualquier motivo es válido para que algunos hagan valer su falsa preeminencia sobre el resto. 

Respecto a ello hay un ejemplo muy claro – y que ya traté en su momento -, los mal llamados refugiados (ya que, en puridad, refugiado se denomina a aquél que es acogido en un país extranjero, y lo que se está haciendo dista mucho del término acoger) y el retrato de la sociedad al respecto, que usa cualquier tipo de falacia (en muchas ocasiones de ridículo fundamento, cuando no directamente creado para la ocasión). 

“[…] la moral mínima quedaría reducida a un número extraordinariamente limitado de preceptos […] aquéllos sobre cuya base se fundamenta la propia existencia y que, de alguna manera, reflejan los elementos inherentes a la misma condición humana.” * 

Aún recuerdo la ponencia-clase magistral – en éste caso, el nombre hace honor a la misma – excepcional, pues trabaja en otra universidad que no es la mía, del profesor Ara Pinilla en la que nos explicó precisamente éste apartado del temario de su libro, “Derecho y moral”. Sin lugar a dudas, de sus palabras se desprendía una inmensa sabiduría. El caso es que a la vista de todo lo que sucede en nuestro país, en nuestra localidad, e incluso también en la misma calle en que vivimos, me surgen serias dudas sobre si aún podemos otorgar plena vigencia a un concepto como ese

Vista la deshumanización de la sociedad actual, creo posible considerar un atrevimiento dar a ‘moral mínima’ una definición como la que le otorga el profesor Ara Pinilla. Visto que se desprecia a personas que huyen de la muerte, que se persigue y agrede (ya sea física o verbalmente) a quienes tienen ideas que difieren de las nuestras (como es habitual en mis comentarios, entiéndase éste como un plural meramente inclusivo), ¿Ello es propio de la misma condición de ser humano? Permítanme que lo dude, y lo peor de todo, que cada día hay más voces que se alejan precisamente de eso, de la condición de ser humano.

  • ARA PINILLA, Ignacio. Teoría del Derecho.  2ª Edición. Taller Ediciones JB. ISBN 84-6054-248-3

Global; nuevas guaguas, mismos defectos

Según he escuchado, lo anunciaron a bombo y platillo con reportaje en prensa incluido. Global Salcai Utinsa (más Salcai que otra cosa, por eso de las guaguas más modernas para antigua concesión de Salcai, y para el resto…bueno, ya haré un comentario específico sobre ello) empresa concesionaria del transporte interurbano en Gran Canaria se ha hecho con nuevas guaguas. Concretamente unos microbuses Iveco Sunrise XL de la carrocera gallega Ferqui

Baratas. Esa es la calificación que se le puede dar a las nuevas guaguas. No es mi intención entrar a valorar la profesionalidad de la carrocera por una parte porque es la primera vez que subo a una de sus guaguas y me es imposible comparar con la calidad de otros vehículos que comercialicen y por otra porque tengo la convicción de que se trata de un tema económico principalmente. 

Éstos nuevos vehículos, con matrículas JLY – es decir, matriculados en febrero de éste mismo año (hace 3 meses) – y destinados a las líneas 102 (Gáldar – Agaete – Valle de Agaete), 103 (Gáldar – Agaete), 313 (Las Palmas de G.C.- El Fondillo), 54 (Telde – Las Medianías) y – al menos que yo conozca, posiblemente también a otras líneas – 224 (Las Palmas de G.C. – Lomo de Los Frailes) tienen pequeños detalles que los diferencian de sus antecesores – matriculados en julio de 2015 y destinados a varias líneas del noroeste de la isla – en la carrocería así como en el interior, siendo la principal de ellas el modelo de butacas empleado. A éste respecto, las nuevas guaguas cuentan con butacas en las que domina el plástico y unos acabados que no puedo considerar buenos.

Tampoco lo son las ventanas, las cuales, fueron colocadas a posteriori de haber realizado la carrocería, teniendo que perforarla para dejarlas en su posición, nada destacable si no fuese por la forma tan extraña de hacerlo, dejando a la vista las zonas en las que se marcó donde debía ir situada e incluso cortes en falso. 

Además de ello, tenemos también la circunstancia de que el vehículo está – como debe ser – diseñado para que pueda hacer uso del mismo una persona con movilidad reducida, disponiendo de una plataforma para ello en la parte trasera del microbus, junto a la puerta de salida. Ello no presenta ningún problema, sí lo hace el hecho de que para pasar de la zona de butacas a la plataforma de PMR (y salir de la guagua) se disponen dos escalones de reducidísimas dimensiones, que obligan a que el pasajero casi tenga que alguna peripecia para bajarlos, en éste caso un error de diseño que viene dado, imagino, por la configuración de la butacas (cuatro filas, separadas por el pasillo, cuando lo habitual en los microbuses son 3 filas; dos – pasillo – una).

Para terminar con el análisis hay que citar que sin duda es el mayor despropósito de la empresa con los vehículos; los letreros que indican la línea. Éstos vehículos cuentan con 3 letreros de ledes fabricados por BQB Technology (antes BKB electrónica) ; delantero, donde se indica línea y destino; lateral y trasero, donde sólo se indica número de línea. A diferencia de sus antecesores, en éstas nuevas guaguas ninguno está en servicio ni se les espera. En su lugar se ha colocado en el parabrisas un papel plastificado en el que se muestra el número de la línea, ni siquiera el destino.

Es evidente que los letreros electrónicos proporcionan una óptima visión diurna del número de la línea así como su destino a gran distancia, y, sencillamente visión una vez cae la noche. Con éste tipo de letreros improvisados en papel es evidente que no podremos distinguir durante la noche que línea realiza la guagua que se nos acerca, haciendo que el chófer deba detenerse en la parada para corroborar si van a subir o no pasajeros, disminuyendo con ello la velocidad comercial de la línea si finalmente no hay pasajeros que deseen acceder al vehículo. Así que llegados a éste punto la pregunta es…¿Le importan a GLOBAL sus viajeros?

Nuevas guaguas de GLOBAL

Nuevas guaguas de GLOBAL

Maremoto en Tenerife, y otras chapuzas lingüisticas

Con más frecuencia de la deseada hacen aparición en las redes sociales (principalmente Facebook y Whatsapp) falsas informaciones, bulos (‘noticia falsa propalada con algún fin – si, ‘propalar, de propalare) con un fin que aún no llego a entender. El caso es que éste pasado domingo tenía lugar el enésimo capítulo de ésta historia, con la isla de Tenerife como protagonista. 

La misiva – creada a través de una web que tiene como único fin precisamente diseñar bromas con apariencia de noticias fidedignas – rezaba lo siguiente:

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He visto innumerables – y gravísimos – errores de redacción en diarios editados en las islas y fuera de ellas (aún recuerdo aquel ‘consoladores aéreos’ que publicó El País con motivo del cierre del espacio aéreo en 2010) pero ésto me parece demasiado erróneo incluso para lo que he visto. Comencemos a analizar gramaticalmente la noticia.

“A nuestras redacciones”: Es común emplear ésta expresión para referir el hecho de que una comunicación llegue a la redacción del periódico, pero siempre en singular: “a nuestra redacción”.

“De un maremoto o pequeño tsunami”: Aquí deduzco que el autor de la noticia añade “o tsunami” a modo de aclaración de lo que es un es un maremoto. Craso error. Aunque suela usarse como sinónimo, ambos términos no lo son. Según nos aclara la Fundéu (Fundación del Español Urgente), la palabra maremoto hace referencia a un movimiento sísmico que tiene su epicentro en el mar; por el contrario, un tsunami es una ola gigante producida por un maremoto (o la erupción de un volcán). 

“La Ciudad del Puerto de la Cruz”: En ningún caso, salvo que se trate de inicio de oración o que forme parte de un nombre propio se pondrá el artículo femenino singular “la” con mayúscula inicial. Lo mismo sucede con “Ciudad”.

“[…] están siendo avisados de tan terrible suseso [sic]”: Al margen de la extraña redacción de la frase, que queda descolgada del resto – siendo más adecuado el uso de una subordinada tipo “el Puerto de la Cruz cuyos vecinos están siendo avisados del hecho” -, es algo básico de los textos periodísticos la objetividad (cada vez más relativa) por lo que un adjetivo como “terrible” no encontrarán o no deberían encontrar. ¿Que decir de “suseso”?

“Concretamente varios tan conocidos como Punta Brava ya empiezan a desalojar viviendas […]”: Hay un truco muy eficaz que se enseñaron cuando aprendía lengua española para saber dónde colocar comas; leer el texto sin quedarte sin aire, si lo hacías era porque habías olvidado alguna. En éste caso, después de concretamente necesitamos una coma. Quedando “Concretamente, barrios tan conocidos como Punta Brava […]”.

Por otra parte, y por muy extendido que sea su uso de forma coloquial, un barrio no puede desalojar las viviendas, así que considero que lo correcto sería algo así como “Concretamente, en barrios tan conocidos como el de Punta Brava ya se ha empezado a desalojar viviendas” o, de forma algo forzada un “Concretamente, en barrios tan conocidos como Punta Brava ya empiezan a desalojar viviendas”.

“Cruz Roja y Bomberos”: Tenemos graves problemas con las mayúsculas iniciales – entiéndase como un plural de cortesía – ya que no es ésta la única publicación en la que se comete un error de éste tipo, y es que salvo que se refiere a un cuerpo de bomberos concreto, lo adecuado es “Cruz Roja y bomberos”

“Las olas ya empiezan alcanzar más de los 15 metros de altura”: Realmente, ésta frase no está tan mal, el problema es la forma en que se han ordenado las palabras, creando un absoluto sinsentido. “Las olas alcanzan ya más de 15 metros de altura” sería una construcción al menos creíble. 

En cualquier caso, y obviando lo coloquial que en líneas generales ha sido redactada la supuesta noticia y sus errores gramaticales, lo realmente grave es el hecho de que en éste momento se haya compartido nada menos que 28.786 veces en Facebook. ¿Pero, de verdad, nos creemos todo lo que nos dicen? 

No es una cuestión de formación académica, sencillamente lo es de raciocinio. De aplicar la lógica y darse cuenta de que, de tratarse de un hecho tan grave como el que se nos enuncia, las autoridades ya habrían emitido un anuncio oficial a través de sus redes (si, el 112 ya sabemos que no es muy dado a dar información, pero en una situación así seguramente lo haría), o al menos se comentaría en otros medios. 

Nos queda aún mucho por aprender.

¿Quién nos gobierna?

Posiblemente no exista calificativo en el diccionario para describir la situación por la que pasa la política española. De un lado, numerosos casos de corrupción, y escándalos en general, que afectan a cargos políticos de toda índole, desde ministros hasta alcaldes. También están los adversarios políticos que tienen la desfachatez de ser críticos con una situación que no sólo vive el partido vecino, sino también el suyo propio. 
Sin ánimo de detenerme demasiado en éste aspecto, porque el tema a tratar aquí es otro bien distinto, resulta cuanto menos curioso ver a unos recriminar cualquier asunto relacionado con la corrupción cuando su partido está de lleno en los juzgados, o al menos ha pasado por ellos. Fíjense si es grave la situación que ésta descripción no está pensada para amoldarla a ningún partido político concreto sino que puede asimilarse a cualquiera. ¡Incluso aquellos que todavía ni siquiera han gobernado!
Pues bien, entremos en materia. En las últimas fechas, determinados partidos se empeñan en constituir el que autodenominan gobierno del cambio. Éste gobierno estaría formado por fuerzas progresistas, que eso no es el foco de interés en éste caso ya que tanto da quien lo plantee, lo ciertamente preocupante es que pretenden gobernar un país candidaturas que han quedado segundas, terceras e incluso cuartas en las pasadas elecciones. Es de primero de Derecho, y de preescolar de la vida el que un Estado democrático como es el español propugna un valor fundamental; la democracia, la cual incluye el sufragio universal. Mediante él, los ciudadanos eligen a sus representantes. En las pasadas elecciones, los ciudadanos, sin distinción; ricos y pobres, hombres y mujeres, de todas las regiones… eligieron a una concreta formación política, el Partido Popular como fuerza más votada, es decir, con el deseo de que la candidatura presentada fuese la que gobernase el país, hasta ahí todo bien pero aparecen éstas otras formaciones que se empeñan en el gobierno del cambio. ¿Quiere realmente la ciudadanía un cambio cuando han vuelto a elegir a quienes han estado gobernando durante los anteriores cuatro años? Permítanme que les diga que no, y no es opinión, es pura objetividad al amparo de los hechos acaecidos. 
No es una cuestión de partidos, de ello de no hablaré en éstos lugares, hablo de lógica. Afortunadamente, la clase política no es dada a los acuerdos, máxime cuando se entrecruzan ideologías muy diferentes, a la vista está el bochornoso espectáculo al que asistimos cada día, pero…¿Y qué hubiese pasado de haber alcanzado un pacto de gobierno fuerzas que han quedado en segundo e incluso tercer lugar en el escrutinio de votos? ¿Dónde quedaría entonces la legitimidad de la ciudadanía para elegir a sus representantes? Porque, si gobierna una segunda o tercer fuerza ya no estaría respetándose lo elegido por la mayoría, claro está. Precisamente es curioso como fuerzas progresistas abogan por realizar prácticas poco democráticas. 
Es posible que se necesite un cambio, pero éste no debe salir de los despachos sino de las urnas.
CONTINUARÁ.

418; in memoriam

Que centenares de personas fallezcan tiroteadas en Francia nos conmociona, que otras tantas lo hagan en un accidente de avión en Estados Unidos, también. Es lo evidente, si no tuviésemos una mínima conexión con nuestros quienes convivimos, aquello que llaman empatía ¿Quienes seríamos? 

No pasa lo mismo con los refugiados. Ha sido un dato desgarrador el que me ha empujado a escribir éste comentario, el cual he meditado durante semanas, como casi todos los demás. Ese dato cifra – y perdónenme por hacer uso de una palabra tan fría, como si las vidas fuesen únicamente eso, un número – en 418 las personas muertas en su intento de acceder a Europa.

No, no vienen buscando mejor sanidad, tampoco un poco de Sol o cualquier otro servicio del que disponemos. Vienen huyendo de una guerra que amenaza sus vidas.  

Imagine que coge a su mujer y sus hijos, o a su marido y sus hijos, es indiferente, a su familia al fin y al cabo, y decide cruzar una inmensidad de mar para ir a otro lugar, donde no sabe si lo recibirán o aún peor, si llegará con vida y no aparecerá su cuerpo inerte en una playa, donde le sacarán una foto que recorrerá las portadas de los diarios y los informativos de medio mundo auspiciada por la avaricia de morbo de periodistas que rara vez dan muestras de tener escrúpulos (no todos son así, en honor a la verdad tengo que decirlo). Visto así, se dará cuenta de que la situación debe ser realmente límite y agónica para que opte por arriesgar a sus seres queridos de tamaña forma.

Pues hay muchos europeos que no lo entienden así. Unos, ciegos en sus ideologías los rechazan de plano, aludiendo a la conflictividad de los llamados refugiados, bien es cierto que en un conjunto tan elevado de personas hay individuos de todo tipo; buenos y malos; conflictivos y pacíficos; honrados e indeseables. Nada que no tengamos también en nuestra sociedad. Evidentemente, y ésto es algo en lo que creo que todos vamos a coincidir, por el mero hecho de su condición particular no puede exonerarse a éste colectivo de la aplicación de las correspondientes medidas correctivas o resocializadoras que se consideren pertinentes en el caso de que realicen una conducta que – como diríamos en el ámbito jurídico – sea típica, antijurídica y culpable, es decir; delictiva.

Por otra parte, están esos otros que se jactan de ser católicos de creer en Dios pero que también rechazan a éstos seres humanos – porque algunos parezcan olvidarlo, son de nuestra misma condición. – amparándose en argumentos que distan mucho de la ideología cristiana. Y siguen yendo a misa los domingos, y haciendo ofrendas a vírgenes y santos, creyendo que con ello se garantizan la salvación, cuando por otra parte no aceptan ayudar al prójimo. Véase Lucas 10:27 “Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento, y a tu prójimo como a ti mismo” ó Lucas 6:38 “Den, y se les dará, medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en su seno: porque con la misma medida que midieran, les será devuelto” 

Nos da verdadero terror conocer en que es capaz de convertirse el ser humano cuando realiza acciones como requisar los bienes de los refugiados, zancadillearlos e incluso detener a quienes intentan ayudarles pero, más debería de darnos pensar en que otros muchos ni siquiera tienen la posibilidad de ser despojados de sus bienes o de ser maltratados, porque, sencillamente dan con sus huesos en el mar. El mismo mar que verá como acaban sus días, por la sencilla razón de intentar encontrar una vida no mejor ni peor, sino al menos lejos de las bombas y la muerte.

In memoriam de todos los refugiados fallecidos en el Mediterráneo, esperando que la sociedad europea sepa vencer a tiempo las dañinas convicciones que están costando vidas.

El Servicio Canario de Salud y otros despropósitos

He de empezar reconociendo que hacía tiempo que no se me hacía tan difícil escribir un comentario. No por su contenido en si, sino por no saber por donde empezar a narrar un cúmulo de despropósitos que giran en nuestro a nuestra sanidad.

Vamos a empezar por el momento más cronológicamente lejano al actual; sábado 23 de Enero, 22:30 horas. Comienzo a sentir náusas y tener inestabilidad, temblores y acroparesia en miembros inferiores, además de un cuadro vagal (según el informe médico). Acudo al Punto de Atención Continuada (PAC) de mi localidad. Lo más parecido al servicio de urgencias pero en el ámbito rural. Allí, el médico y enfermero de guardia deciden suministrarme Alprazolam (conocido por todos como Trankimazin), pero la situación no mejora, y además encuentran elevadas cifras en un índice hepático recogido en un análisis que me había realizado unos días antes, por lo que deciden mi traslado al Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín para la realización de una serie de análisis más concluyentes. Son ya las 23:00. Se avisa al 1-1-2 para que envíen una ambulancia. Mientras, se me suministra medicación para paliar el vértigo que sufro. Pasan más de 40 minutos minutos y la ambulancia no llega, pese a tener su base a unos 12 kilómetros. Vuelve a llamarse al Centro Coordinador de Emergencias, “llegará en unos 10 minutos” escucho desde la camilla como una voz masculina le comenta al médico.

Pasadas las 00:00 horas, es decir, hora y media después de presentarme en el PAC, aparece la ambulancia. Ingreso en el área de urgencias del Hospital a las 00:50, según reza el informe clínico. Tengo que esperar hasta bien entrada la 01:00 de la madrugada para que me vea un facultativo. Más tarde aparece otro, y varias horas después hace acto de presencia un enfermero que me saca sangre para hacerme el análisis.No llevaba reloj, pero calculo que sería en torno a las 03:00 o 04:00 de la mañana.

En medio de todo ello aparece un segundo médico. A las 06:00 un tercero. La última, acababa de entrar y en palabras suyas, no tenía ni idea de porque estaba allí, así que hubo que explicarle todo desde el principio. Lo mismo que ya había explicado en el PAC y unas cuantas veces más desde desde las 22:30 hasta ese entonces. 

8 horas después me dan el alta. La única explicación en boca de la médico es “un valor ha bajado y otro ha subido un poco” tal cual. El diágnostico principal es “mareo”, y en cuanto a evolución. “Durante su estancia en urgencias el paciente evoluciona favorablemente […]” Es encomiable el que sepan que he evolucionado favorablemente cuando, durante las 6 horas que me mantuvieron en un box de urgencias, nadie, si, NADIE, miró ni siquiera las constantes vitales más que cuando llegué.

No vamos a andarnos con eufemismos. Vayamos al grano. Es sencillamente lamentable y vergonzoso ver la desidia de esos que se jactan de defender lo nuestro porque “si no estamos allí, Canarias no existe”  o de gobernar para la mayoría con nuestro sistema sanitario público. Si, esa mayoría deberá ser una mayoría privilegiada, que pueda costearse un servicio sanitario privado, porque queda claro que no hacen absolutamente nada por que el servicio sea, no ya de referencia, tampoco pido tanto, pero si al menos digno y acorde a un país europeo.

Ya lo decía en el anterior comentario en referencia a la supresión de la ambulancia de Tejeda; todo ésto pasa cuando se atiende al coste económico y no al humano de un servicio público. Tranquilos, señores políticos, que dentro de cuatro años, aún me acordaré del 23 de Enero del 2016, tranquilos.

Desde éstas líneas mostrar mi más sincera gratitud al doctor Jorge Fuertes, médico de guardia en el Punto de Atención Continuada de mi localidad así como al enfermero que le acompañaba por su excelente dedicación y profesionalidad con mi persona.