Los autobuses de Guaguas Municipales

En varias ocasiones he criticado la progresiva pérdida de la identidad de nuestra habla (el habla canaria) en pos del establecimiento de una terminología más propia de otras zonas del país. No me refiero tan sólo a que ni siquiera sepamos como se llama nuestra isla o que queramos corregir a aquel que la llama “Las Palmas” diciéndole que no, que se llama “Gran Canarias” si, con “s” final.

No, me refiero también al uso de palabras que no se encontraban en nuestro acervo lingüistico, tal como el generalizado uso del “vosotros”, el empleo del pretérito perfecto compuesto en vez del pretérito indefinido “Hoy he visto una película” en vez de “Hoy ví una película o bien el uso o la normalización del empleo de la palabra “autobús” o “bus” para referir “guagua”.

Más de una vez, por motivos que ahora no vienen al caso, he tenido la ocasión de tratar directamente con empresas de transporte discrecional las cuales me han hablado de “el bus”. Si, si, tal cual lo leen, claro que tampoco me extraña cuando las empresas se llaman ” X bus” o “Autobuses X”.

No obstante, la cuestión viene por la circunstancia de que Guaguas Municipales, la empresa municipal de transportes de Las Palmas de Gran Canaria lucía desde, al menos el pasado 17 de febrero, un vinilo en diferentes unidades con un “Tu publicidad en autobuses” insertado por la empresa adjudicataria del servicio.

Lo curioso de la historia no es que se emplease el término “autobuses” en vez de “guaguas” – que también, sino el hecho de que durante casi un mes varias GUAGUAS estuviesen circulando por la ciudad sin nadie darse cuenta, porque, como testimonia el diario Canarias 7 en su edición de hoy, el personal de la empresa no se dió cuenta de éste detalle en el momento de la colocación, sino que tuvo que hacerlo la ciudadanía cuando comenzaron a circular en la calle.

Esa misma ciudadanía que, tras la publicación de una disculpa en Twitter por parte de Guaguas Municipales, dicen que no, que no pasa nada, que usar “autobús” está bien. Si, por supuesto que está bien, nadie ha dicho lo contrario, pero también está bien “New York” y decimos “Nueva York”, ¿O no?

Si les digo la verdad, a tenor de lo comentado en la introducción a éste comentario, no me extraña en absoluto, y es más, a éste paso le auguro un triste futuro a nuestro léxico.

Anuncios

Plan de Movilidad Sostenible y líneas de baja ocupación

En fechas pasadas, el Cabildo de Gran Canaria informaba de la futura y próxima puesta en funcionamiento del Plan de Movilidad Sostenible de Gran Canaria, con audiencia a todos las partes implicadas, incluidos los 21 ayuntamientos de la isla.

No es la primera ocasión – y de momento no hay visos de que vaya a ser la última – que hable sobre la red de transporte público, principalmente la guagua interurbana, en nuestra isla, no siempre exento de la dificultad de no saber por donde empezar a desgranar tamaño desastre.

En ésta ocasión, considero oportuno hablar, en primer lugar, sobre la rigidez de la red de actual de transporte interurbano. 

A poco que se conozca la isla y la red interurbana nos damos cuenta de que no ha sabido evolucionar al mismo ritmo que lo hacía la isla, anclándose en un sistema obsoleto por lo desaprovechado en algunas zonas.

Debido a las características de la geografía de nuestra isla es frecuente la existencia de núcleos poblacionales dispersos, alejados y con índices de densidad de población bastante bajos, lo cual hace imprescindible no solo la existencia de una red de transporte sino que éste sea eficaz.

¿Es así actualmente? Rotundamente no. Dicen que vale más una imagen que mil palabras y para muestra ésta publicación que hice en Twitter a final de 2016. 

En la red son frecuentes las líneas con muy baja ocupación, a modo de ejemplo, la 102, 124, 126, 220, 106 o la 107 contando todas ellas con incentivos al operador (GLOBAL Salcai Utinsa) a fin de compensar el déficit de explotación de las mismas, algo totalmente lógico (los incentivos, no el déficit), no obstante, lo que no llego a comprender es como se exigía en su momento que las expediciones de éstas líneas fuesen prestadas por guaguas de 34 plazas, ésto es, de 10 metros, el tramo intermedio entre los microbuses y las guaguas normales, de 12 metros.

¿Por qué es incomprensible? Por el simple hecho de que nunca se ocupan las 34 plazas, básicamente porque no hay población para tanto.

Afortunadamente, la lógica se ha impuesto y desde un tiempo a ésta parte, todas las líneas referidas con anterioridad, salvo la 124/126, cuentan en éste momento con microbuses de 24 y 18 asientos, según la línea, un gran paso pero no suficiente.

No es suficiente porque la ocupación media de éstas líneas (salvo en el caso de la 102, que analizaré con posterioridad) es de 5 o 6 personas, a excepción, claro ésta de épocas en las que, por diversos motivos existe un repunte. Pero entonces, ¿Quieres decir que no son necesarias éstas líneas? En absoluto, son imprescindibles para cohesionar todo el territorio de nuestra isla, pero no de la forma en que se explotan actualmente.

Hay otras zonas, igual de diseminadas y abruptas que han sabido encontrar un equilibrio entre las necesidad de la empresa y la de los viajeros: las paradas bajo demanda.

Hace algún tiempo, ya hablé de ellas, no obstante vuelvo a resumir en unas pocas líneas su funcionamiento. Determinadas líneas, debido a su bajo índice de ocupación disponen, como cualquier otra, de un horario predeterminado, no obstante, determinadas expediciones solo se realizan si hay pasajeros dispuesto a hacer uso de ellas. El ciudadano que desee coger la guagua a esa hora llamará a la empresa de transporte y le comunicará su intención de hacer uso del servicio, pasando la guagua por la correspondiente parada a la hora estipulada.

De ésta manera se puede ofrecer un abanico más amplio de servicios a los diferentes núcleos de población al tiempo que se evitan los trayectos en vacío.

¿Por qué no implantar un sistema así en Gran Canaria? Cierto es que, en su mayoría las zonas donde preferentemente se implantaría son áreas con residentes de edades muy avanzadas, pero la petición de servicios no tiene porque ser necesariamente complicada.

Para ello, además de hacerse vía telefónica podría instalarse en las paradas un sistema en el cual pudiese seleccionarse el día y la hora en la cual es necesario que la guagua recoja a viajeros, llegando éstos datos a la empresa concesionaria del servicio para que pueda planificar las diferentes expediciones que se realizarán o no cada día.

Lamentablemente, en el sistema de transporte actual de la isla ésto suena a ciencia ficción, no obstante, también podían emprenderse otro tipo de acciones como ampliar el servicio de taxi-guagua que ya se presta en algunas líneas a otras en las cuales su uso es esporádico y sus viajeros escasos. 

¿Se tomará en cuenta ésto en el nuevo Plan de Movilidad?¿Mejorará realmente la movilidad en la isla? Lo comentaremos.

La anónima labor de crear inspiración

Hay autores afamados, exitosos, que amasan su fortuna y la hacen cada día mayor. Piensan que pertenecen a una élite, un selecto club de intelectuales con buenas casas, buenos coches, formación…pero se equivocan.

El tiempo nos ha descubierto a personas simples, sencillas, que tan sólo tienen ese “don”. Esa capacidad de comunicar a través de la palabra, y, principalmente, de encontrar las palabras adecuadas. Algo que a lo que puede contribuir la formación, pero no crearlo. O se tiene o no se tiene. Y créanme, que ésto último a disgusto de muchos. 

No pocas veces hemos visto en la televisión o las redes sociales casos de esos que nos hacen sacar una sonrisa. Una persona pobre, sin hogar, que se cruza con alguna buena alma que le ayuda a descubrir una cualidad que hasta entonces permanecía guardada para sí

No había tenido ocasión – y ésta les aseguro que voy a recordarla algún tiempo – de cruzarme con ese tipo de personas; las del don. Pero ayer fue así.

Estaba desayunando en la cafetería de una gasolinera (me van a permitir omitir cualquier detalle de localización al respecto). Cuando al otro lado del cristal me fijé en él. Un señor entrado en años (y en canas), con barba, gafas de sol y una piel morena que empezaba a notar el paso de los años cual melocotón que empieza a mostrar que es apremiante su consumo. Zapatos negros, sucios, con velcro que ni tan siquiera estaba correctamente ajustado.

Sentado en una pequeña acera, oculto tras una moto y un cartel promocional de la estación de servicio guardaba a su lado una carpeta azul y una libreta verde. Escribía, con una letra digna de los más cultos de antaño en una segunda libreta. ‘Para Cuba’ era aquello que con tanto sosiego escribía. Dos versos, alzaba la vista, como si en aquél rincón encontrase la más honda de las inspiraciones, y continuaba escribiendo. 

Posiblemente esos versos no saldrán nunca del cuaderno. Posiblemente se trate de otro autor anónimo que nos dejará pasando inadvertido cuando se trata de un urdidor de historias, igual mucho mejor que algunos que se jactan de serlo y no ansían más que reconocimiento. En algunas ocasiones, y a la vista del nivel de pobreza, espiritual, de parte de la sociedad, casi que preferiría ser anónimo, pienso mientras me alejo de la cafetería, pensando porque no invité a un café a ese anónimo, y es que al fin y al cabo, no todos los días se tiene la oportunidad de tener en tu mesa a un genio. 

Hecho totalmente verídico acaecido en una gasolinera de Gran Canaria. Mi agradecimiento a esa persona anónima cuya inspiración me inspiró a construir éstas líneas. 

Gáldar prepara treinta días de fiestas patronales

El municipio de Gáldar, en el extremo noroeste de la isla de Gran Canaria celebra desde el próximo 1 de julio sus Fiestas Mayores en honor a Santiago de los Caballeros. Los diferentes eventos comenzarán el primer día del mes y se extenderán hasta el día 30, siendo la Plaza de Santiago, en el casco urbano del municipio, el epicentro de gran parte de los mismos.

De entre la multitud de actos destacan la Elección de la Guayarmina, su Corte de Tenesoyas y el Bentejuí, que tendrá lugar el sábado 9 de julio desde las 21:00 horas en la Plaza de Santiago, acto presentado por Yanely Hernández y que contará con las actuaciones de Estilo Libre y Juan Carlos Lobo.

A continuación, desde las 23:30 horas tendrá lugar uno de los platos fuertes de las fiestas, la Noche Joven, con las actuaciones de Línea DJ y el cantante grancanario Dasoul.

El sábado 16, desde las 18:00 horas la ciudad acogerá la tradicional Romería – Ofrenda a Santiago de los Caballeros, con el posterior Baile de Taifas del que participarán las parrandas ‘El Botellín’, ‘Chedey’, y ‘Endecuando no salimos’.

El 25 de julio, festividad de Santiago de los Caballeros, desde las 05:00 horas, la Diana Floreada recorrerá las calles de la localidad junto a la Banda Gran Canaria. A las 08:00 y 10:00 horas se celebrarán sendas eucaristías de peregrinos en la Iglesia de Santiago.

A las 11:30 horas, desde las Casas Consistoriales y hasta la Iglesia de Santiago, Procesión cívica con el traslado del Pendón Real Bajo Mazas. A las 12:00 horas en la Iglesia de Santiago; Eucaristía presidida por D. Hipólito Cabrera, Vicario General de la Diócesis de Canarias, acompañado por la Coral Polifónica de Gáldar. A continuación de ello, procesión.

A las 19:30 horas los aledaños de la Plaza de Santiago acogerán otra de los actos más ansiados, la Gran Batalla de Flores. Ya a las 21:00 horas, Azúcar Moreno en concierto abrirá la noche, que cerrará la verbena que dará comienzo a las 23:00 horas con Carácter Latino y Bombazo Latino.

El programa de actos en su totalidad puede consultarse en éste enlace

Gálibo en Bravo Murillo

Enésimo suceso de similares características. Camiones, guaguas y otros transportes de más de tres metros han sido víctimas de él. Se trata del puente que da acceso desde la Avenida Marítima hasta la calle Bravo Murillo, en Las Palmas de Gran Canaria. Un actual sinsentido (imagino que en algún momento lo tendría, aunque no me extraña que tampoco lo tuviese), dos carriles que terminan en el mismo lugar, pero uno con mayor elevación que el otro, haciendo que la distancia entre el asfalto y el túnel sea distinta según el carril que se elija. 

Pero, ¿Cómo es posible que ocurran tantos accidentes en la misma zona? Veámoslo.

Vamos con nuestro camión o guagua, de más de 3 metros de altura y queremos acceder al centro de la ciudad, así que cogemos el desvío a Bravo Murillo, en el cual no se nos indica el gálibo para poder usar uno de sus carriles.

Haciendo zoom con Google Street View vemos ésta señal, pasto de la herrumbre producida por la brisa marina. El borde rojo de la señal que nos indica el gálibo, directamente se ha palidecido.
c2

Tenemos que acercarnos mucho más para ver claramente el gálibo, tan cerca que se nos acaba la línea continua. Tomando la opción prudente, tendremos que pararnos y esperar a que no venga ningún vehículo por el carril de la izquierda y pasarnos a él. De lógica es que obstaculizar un carril es una acción muy peligrosa, máxime si tenemos en cuenta que los vehículos que se desvían circulaban por la Avenida Marítima a 80 km/h.c3

Supongamos que venimos despistados y no hemos visto la señal anterior, entonces, y justo antes de entrar al túnel nos encontramos con ésta otra. Es entonces cuando optamos por la prudencia y decidimos no atravesar el puente. ¿Qué hacemos entonces?¿Nos quedamos parados?¿Damos marcha atrás para tomar el otro carril? Las dos acciones igual de peligrosas.

Como habrán visto, existe una señal luminosa de exceso de gálibo, además de ello, hay otra situada junto a la señal inferior que indica el gálibo, la cuestión es, ¿Si funcionan las señales luminosas como es que han sucedido tantos siniestros?. Lo cual me lleva a pensar que no están en funcionamiento, nada raro en la “capital city”.

Éstos sucesos se resolverían de una forma bien sencilla, colocando una indicación del gálibo en el cartel de la Avda Marítima que indica el desvío, y poniendo unas señales luminosas eficaces en caso de exceso. Que funcionen, al menos.  
c5

Discriminación y moral mínima

Volvió a suceder. Una vez más, desgraciadamente, tenemos que hablar de hechos despreciables sufridos por la sencilla pero a la vez peligrosa razón de ser de un colectivo. Hablo del atentado acaecido en Orlando, en Estados Unidos que sesgó 50 vidas y que iba dirigido a la población homosexual en general y a la ciudad en particular. 

En pleno siglo XXI, en países democráticos es no sólo posible sino que también, y para enriquecernos todos, recomendable, que convivamos con personas con diferentes ideas. Nada más agradable que una confrontación en foma de coloquio o debate sobre dos posturas contrapuestas, no obstante, ésto no tiene cabida en ninguna sociedad, y menos aún en una como la nuestra. 

No tiene cabida que se cernene la vida de otra persona simplemente porque no es como deseamos, por sencillo que parezca, algunos sujetos no lo tienen en absoluto claro.  Y no hablo únicamente del ámbito de la orientación sexual, y tampoco de Estados Unidos, hablo de cualquier tipo de violencia que vivimos en nuestras calles cada día. Por política, por religión, por raza…cualquier motivo es válido para que algunos hagan valer su falsa preeminencia sobre el resto. 

Respecto a ello hay un ejemplo muy claro – y que ya traté en su momento -, los mal llamados refugiados (ya que, en puridad, refugiado se denomina a aquél que es acogido en un país extranjero, y lo que se está haciendo dista mucho del término acoger) y el retrato de la sociedad al respecto, que usa cualquier tipo de falacia (en muchas ocasiones de ridículo fundamento, cuando no directamente creado para la ocasión). 

“[…] la moral mínima quedaría reducida a un número extraordinariamente limitado de preceptos […] aquéllos sobre cuya base se fundamenta la propia existencia y que, de alguna manera, reflejan los elementos inherentes a la misma condición humana.” * 

Aún recuerdo la ponencia-clase magistral – en éste caso, el nombre hace honor a la misma – excepcional, pues trabaja en otra universidad que no es la mía, del profesor Ara Pinilla en la que nos explicó precisamente éste apartado del temario de su libro, “Derecho y moral”. Sin lugar a dudas, de sus palabras se desprendía una inmensa sabiduría. El caso es que a la vista de todo lo que sucede en nuestro país, en nuestra localidad, e incluso también en la misma calle en que vivimos, me surgen serias dudas sobre si aún podemos otorgar plena vigencia a un concepto como ese

Vista la deshumanización de la sociedad actual, creo posible considerar un atrevimiento dar a ‘moral mínima’ una definición como la que le otorga el profesor Ara Pinilla. Visto que se desprecia a personas que huyen de la muerte, que se persigue y agrede (ya sea física o verbalmente) a quienes tienen ideas que difieren de las nuestras (como es habitual en mis comentarios, entiéndase éste como un plural meramente inclusivo), ¿Ello es propio de la misma condición de ser humano? Permítanme que lo dude, y lo peor de todo, que cada día hay más voces que se alejan precisamente de eso, de la condición de ser humano.

  • ARA PINILLA, Ignacio. Teoría del Derecho.  2ª Edición. Taller Ediciones JB. ISBN 84-6054-248-3